miércoles, 23 de noviembre de 2016

ECHANDO DE MENOS

Ernesto tiene amiguicos del cole, algunos de los parques y amigos hijos de nuestros amigos, pero si hay que decir quién es su amiga por excelencia es una vecina, pero esa vecina, solo la tenemos en vacaciones, porque es de Madrid y maaadre mía, es totalmente una relación de 10 lo que tienen ellos, se complementan siendo el día y la noche, pero cuadran a la perfección.

Es curioso que sin verse en mucho tiempo, cada vez que se ven, se montan sus mundos, más que imaginarios, juntos pasan el tiempo sin que se den cuenta, y encima los hermanos pequeños de ambos ya están creciendo y tanto Darío como el hermano de la amiga de Ernesto se unen a ellos, de vez en cuando si andan los cuatro puede surgir algún conflicto, pero si andan solos los mayores, no nos enteramos de que están, o nos enteramos por sus super gritos jugando.

Jajaja los cuatro juntos, montan la marimorena, como en la foto, pero es un placer disfrutar de la infancia así, con historias compartidas, sin prisas, sin presiones y con mucha, mucha imaginación, yo disfruto mucho viéndolos a los cuatro, mientras estos vecinos están es difícil comer solos o cenar solos, o en una casa o en la otra lío hay seguro.


Tanto su madre como yo pensamos que es genial como se llevan, en invierno se hablan por teléfono, jajaja mejor dicho ella habla y Ernesto escucha y se ríe, porque le cuesta aún un tanto hablar, en directo nooo, pero por móvil si, se mandan audios por WhastApp, que no tienen ningún desperdicio. Es estupendo tener una persona con la que congenias tan bien, con la que eres feliz y más alegre que nunca, toda una pena que se tengan tan lejos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

PINTURA LIBRE

Un cuadro que anda por casa mucho tiempo, un cuadro que fue compartido, un cuadro que da más de sí.


Así que sobre él se sigue pintando sin prisas, en ciertos momentos, dándole nueva vida, nuevos colores y se saborea el placer de pintar por pintar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

CÍRCULOS DE COLORINES

En casa tenemos acuarelas, pero hace bastante que Ernesto no las había sacado, pero el abuelo de los nanos haciendo limpieza, pues se muda (muy muy lejos, a saber cuándo lo volvemos a ver!!) les regaló una caja llena de "tesoros" y entre ellos estaba unas bonitas acuarelas.


Darío no había pintado nunca con ellas y le explicamos que debía mojar el pincel, coger pintura y pintar y que para cambiar de color debía mojarlo y secarlo en un trapo varias veces. No tuvo problemas y experimentó con el nuevo material muy entusiasmado jejeje.


Verlos en una misma actividad y cada uno en lo suyo, aunque es a menudo, me sigue maravillando poder observarlos.


Para mí las acuarelas son especiales, me gusta mucho como se pinta con ellas y el acabado final en el papel, de hecho en mi clase, los alumnos las tienen a su disposición y le encantan jajaja creo que les he transmitido lo que me gustan y tooodos los días más de cuatro o cinco niños pasan ratos y ratos con las acuarelas.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

UN TERCERO DE IYOKÉ

Nuestro amor por este bonico personaje sigue igual que el primer día, hace ya mucho de ello; Iyoké llegó a casa cuando Ernesto era aún bebote, después en nuestra biblioteca nos sorprendimos encontrando otro libro del mismo niño y cuál fue nuestra sorpresa, cuando este verano en nuestro viaje a Soria (como ya comenté en nuestros viajes solemos visitar las bibliotecas y así descubrir nuevos tesoros) encontramos otro de Iyoké que no conocíamos, Darío no lo dudó y lo sacamos.

Se llama Iyoké y los ruidos extraños, es un libro de formato mediano con las páginas de cartón grueso, especial para niños más chiquitillos, es encadenado, con sonidos y onomatopeyas que enganchan a cualquier niño y  no tan niño.


Este simpático personajillo no puede dormir por un ruido extraño, este resulta ser el de una araña que llora por tener miedo de otro ruido extraño, que resulta ser otro animal que tampoco puede dormir por... otro ruido extraño...


Y así van apareciendo diferentes animales de la selva hasta que llegan otra vez donde todo comenzó.


Hacía mucho que no escribía sobre libros que nos gustan y me alegra volver a hacerlo con este tan especial para nosotros.

El libro nos dio momentos muy bonitos en el viaje, tengo un vídeo precioso donde Ernesto le narra dos veces seguidas el libro a su hermano, están super graciosos y es un bonito recuerdo.