martes, 17 de noviembre de 2015

LE ENCANTA

En la operación pañal de Ernesto ya mostré los libros de este tema que andan por casa, pero el año pasado en un pedido personal que hice en el cole, decidí que este libro tan chulo llegase a casa, y ha sido tooodo un éxito, con Darío no nos hemos puesto este verano en el asunto de quitar pañal, lo hemos visto medio maduro, pero hemos decidido que lo haga más lentamente, aunque él de vez en cuando me pide y se quita o le quitamos el pañal y hace pipí o caca en el váter y le gusta mucho, pero le he comentado si se quiere quitar el pañal y ha dicho que no, y nosotros en eso lo respetamos, aún hay mucho tiempo, de momento usa el váter y el orinal cuando lo pide.

Bueno pues aquí enseño este libro tan gracioso de la caca, ¿Puedo mirar tu pañal? de Guido van Genechten de la editorial sm.

Es de un ratoncillo curioso, tan curioso que le gustaba ver los pañales de sus amigos.


Los pañales se pueden abrir y en él se ven las cacas de los amigos del ratoncillo, a Darío le pirra abrirlos y se pasa ratos y ratos con el libro.


Es un libro de sobra conocido, pero como le gusta tanto al peque de la casa lo quería dejar por aquí reflejado.

jueves, 12 de noviembre de 2015

YA PASADO

Un mal trago ya pasado, menos mal, mañana viernes nos toca la revisión de la operación de Darío y espero que salga todo igual de bien que está saliendo.

El jueves de la semana pasada, nanico mío, te tocó pasar por el hospital y por el quirófano, una intervención chiquitita y fácil, pero no quita que tu padre y yo lo pasasemos bastante regular nada más pensando en que tenías que operarte, ya lo sabíamos desde mayo y nos dijeron que a partir de septiembre nos llamarían para comenzar a verte, con cita de preanestesia... y ainsss en octubre comenzó la cosa.

Si que sabíamos que era una cosita simple, simple, pero que la anestesia general, por ser chiquitillo había que ponerla y nos daba cosilla, pensar también en que ibas a estar una noche sin tu teta y sin agua, nos hacía temblar jajaja pero nada más lejos de la realidad, nos has dado una lección en toda regla, por toooodo, la noche la pasaste de 10, te tuvimos que despertar a las 7 de la mañana para irnos y tú te sueles despertar entre las 10 y las 11, aún así fuiste un solete e ibas la mar de contento.

Al llegar, esperamos y nos llamaron, nos habían informado que los peques o mejor dicho los niños, se juntan todos en una sala con los padres y con juguetes, que se les dá "un jarabe" que los relaja y así luego los acompañábamos a la puerta de quirófano y luego estábamos con él justo al salir.

Pero nuestra primera sorpresa fue, que solo podía entrar uno, así que Miguel, bastante fastididado, se tuvo que quedar fuera. Cosa que no entendemos pues, estaban cinco niños en una gran sala con cinco camas y zona de juegos, con muchos juguetes y ordenador infantil, qué más da uno que dos acompañantes, los padres son lo mismo que las madres, pues en los cinco casos estaban los peques acompañados por madres, yo lo pasé mal pensando en Miguel sin estar viendo lo que ocurria, menos mal que existe el whatsapp y estuvimos hablando, con mil fotos de por medio jajaja, una muestra las que aquí salen.



Al igual que ¿por qué citan a las ocho menos cuarto si se tiene programada una intervención a las once de la mañana? más o menos puede fallar alguien pero bueno no es gran cosa que un/a cirujano/a descanse entre operación y operación ¿no?, bueno esta es mi simple opinión, pero es que había un niño, que al igual que Darío, no habia tomado nada desde las 12 de la noche y tenía previsto entrar a las dos menos cuarto, madre míaaa y el niño solo decía que tenía muuucha hambre, era mayorcito, bueno mayor al lado de Darío, de ocho años, y yo nada más que pensaba que podría haber desayunado y aún así entrar a quirófano tras seis horas.


Bueno, que me enrollo, que aún estando sin papi, estuvimos muy muy bien, el sitio estaba muy bien, con muchos juguetes y las enfermeras super graciosas, Darío como sale en la primera y segunda foto estuvo dos horas con el libro de animales, con George de Peppa Pig, muerto de la risa con los sonidos y con como se asustaba el cerdito por eso y luego con el robot amarillo que hacía mil y un sonidos, y como a Darío todo lo que suene le atrae, pues encantado.

A las diez nos avisaron de que le tocaba, una horita antes, vale que se adelantó, pero no hubiese pasado nada si en ese momento los que operan hubieran almorzado algo. Así que para otra sala y allí le pusieron de esta guisa. Pero la luz roja del dedo no le gustó nada de nada, aún entreteniéndolo no le hacía gracia y al final se la quitaron prontito, eran muy dulces todos los que trabajaban en esta zona, al igual que en la primera.


Ains el momento que lo pongo en la camilla para irse ya si que se me hizo un nudo en el estómago, ahí me entró una congoja que no podía aguantar, pero medio tranquila, me salí a la sala de espera y allí con Miguel esperamos tres cuartos de hora y nos llamó la cirujana para explicar como había salido, la mujer dejó un tanto que desear en su trato, pero mejor olvidarlo y aunque tarde, por su culpa, me fui a ver a Darío que ya había despertado y estaba super enfadado rodeado de cinco personas desconocidas, el pobre estaba muy nervioso y se ofuscó con que no quería la vía y se la quería quitar y lo pasamos regular bastante rato, con una rabieta de aupa, hasta que una chica super maja lo vendó más y nos dejó venda para jugar a vendar a un oso con el que había jugado antes, así poquito a poco volvió a estar relajado y feliz.

Y tras unos 40 minutos en esa sala, nos fuimos a  la primera en la que habíamos esperado por la mañana, con dos enfermeras más que amables, en otro ratito medijo que le podía dar teta y Darío vio el cielo abierto, por fin podía estar a gusto con su mami. Tras un rato teteando y viendo que no le sentaba mal se tomó una natilla como si no hubiera mañana, del hambre que tenía, y... a intentar corretear por todos lados, madre mía y eso que nos habían dicho que en un mes no podía saltar, ir a parques,... jajaja pero con este nano, estamos teniendo mil ojos, para evitar golpes en la herida, pero su vida la sigue haciendo igual, total no va a escuela infantil, que también te dicen que no puede ir en una semana.

Feliz como nadie, un ratico en el ordenador, escribiendo letras, "D mía mami, M tuyaaaa mamiii, P papiiii, E testooooo" iba diciendo emocionado.


Y en otra horita más después de la natilla a vestirse y para casica, ainsss ya todo mi cuerpo más relajado y con ganas de que lo viese Miguel.


En media horita llegamos a casa, Ernesto ya había salido del cole, los abuelos habían venido el día anterior para llevarlo y recojerlo (así él seguía con su vida tal cual) y la comida nos esperaba, disfrutamos en familia de lo bien que había salido todo y Darío no perdonó, se comió como siempre su platazo de espirales con nata.

Toooda la semana la ha llevado genial, como si nada, nosotros con precaución por los golpes, evitando que se suba en sitios peligrosos, pero vamos, más o menos igual que todos los días. He de decir que la capacidad de recuperación de este nano me sorprende mil, ya que en ningún momento ha parecido que lo hayan operado, ha seguido comiendo, durmiendo, jugando, alegre y feliz como siempre.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

OTRO DOMINÓ EN CASA

Como ya comenté en esta entrada, estoy haciendo material en un curso y este es otro que hemos elaborado mis compañera y yo, para el otoño estamos en el cole con los pitufos y en la clase de tres años los nanos disfrutan con un dominó de estos pequeños seres azules.

Así que Ernesto no se resistió a una partidica conmigo una de estas tardes y nos pusimos a jugar un ratito.


Son tamaño grande, porque están pensadas para niños más pequeños, en nada Darío se nos unirá, para la edad de Ernesto lógicamente se pueden hacer más pequeñas, pero... y lo que molan así tannn grandotas.


Ya ha aceptado que cuando la ficha tiene el dibujo igual se pone doblada, recuerdo que de más peque esto le costaba mucho jajaja.


Ratos de juego tranquilos, de toda la vida, los dominós se pueden elaborar de tooodo lo que queramos, frutas, dibujos, números, colores, aquí mostré otro que anda en casa, pero el de los pitufos lo ha desbancado y dejado, de momento, en el olvido.

domingo, 8 de noviembre de 2015

ES ASÍ

Siiii, la relación entre Ernesto y Darío es así,  se puede resumir bastante en estas fotos, jajaja Darío tranquilamente a su aire, es bastante independiente y se entretiene en su mundo perfectamente y Ernesto llega por detrás de la nada y...

Uhhhhhhh


Entonces Darío lo mira y los dos se parten literalmente de la risa, eso en la gran mayoría de ocasiones, aunque hay otras en las que Darío mira a Ernesto con cara de "¿y este ahora qué quiere?, ¿qué está haciendo este?????" o en el peor de los casos a Darío le pilla mal y se enfada, menos mal que esta última opción pasa pocas veces, porque Ernesto se pasaría la vida jugando así con su hermano y en cualquier momento.


Me encanta verlos en su día a día, ver su forma de relacionarse, ver como se adaptan entre sí siendo tannn diferentes, aunque a la vez (raro pero cierto) tan similares.

lunes, 2 de noviembre de 2015

SERIES CON LOS DIBUJOS DE...

... Henry el monstruo feliz


Con compañeras ando haciendo un grupo de trabajo para elaborar material para el aula en infantil, y hemos partido como motivación para la unidades didácticas de nuestro niños, de los dibujos animados, entre ellos: Henry, La doctora juguetes, La patrulla canina, Los pitufos, Mickey Mouse, Callou... para que los nanos del cole estén más motivados.

Bueno que me lío, pues que uno de los materiales que hemos elaborado es este, para que vayan haciendo series, el primero es una serie con dos elementos, y Darío prontito le pilló el truquillo e iba diciendo "papi, mami, papi, mami" y pegando, en alguna ocasión se saltaba un hueco y pegaba el mosntruito en un velcro más para allá, pero me sorprendió su soltura.


El otro juego ya era una serie de tres, Henry y dos de sus hermanos, así que la cosa se complicaba, en alguna ocasión Darío se saltaba a la hermana o repetía a Henry, pero si yo le ayudaba diciéndole quién iba, se daba cuenta y lo quitaba para poner el que tocaba.


Al nano pequeño de la casa le propongo muchas menos actividades de las que recuerdo con Ernesto, el tiempo se nos escapa literalmente y casi que lleva ritmo de su hermano, juegan mano a mano, pero me ilusiona pasar raticos en exclusiva con Darío y jugar con él, proponerle entretenimientos y ver su evolución a pasos agigantados.

Gracias al grupo de trabajo y a los materiales que ando haciendo Darío se va a ver beneficiado jejeje y vamos a tener raticos entretenidos con estos juegos.


Ayyy qué cara de alegría cuando terminaba su serie, está super lindo con esta edad, es un peque muy expresivo, alegre y feliz.


Jugando a las series desarrolla la concentración, la lógica-matemática... y la motricidad fina al tener que pegar y despegar a los pequeños monstruos.

Otra plantilla que tenemos hecha pero que no sale en la foto es para la madre y el padre no ponerle el dibujo de muestra sino solamente el color: verde y rosa y ya con esa pauta ellos tienen que ir poniendo alternativamente a papá y mamá.