jueves, 3 de septiembre de 2015

CENA EN LA CALLE

Aquí anda esta entrada desde el principio de verano, cuando aún Ernesto estaba en sus ultimísimos días de cole y la gente no había inundado la playa y la calle.

Nuestra calle es tranquilita y pequeña, la aprovechamos para jugar sin ningún peligro y una noche Ernesto comentó que quería cenar en la calle, jajaja así que mesa fuera y... este es el resultado.


Es un gusto poder disfrutar de rincones así aún, sin tráfico y con buenos vecinos, en verano las sillas playeras inundan la calle con sus propietarios sentados en ellas, leyendo, conversando o simplemente pensando y reflexionando.

Ya hemos vuelto a la normalidad, con los vecinos que nos quedamos, algunos que se tienen que ir andan por aquí, pero sin tanto movimiento y lo agradecemos muy mucho jajaja.

Así que ahora, otra vez a nuestra vida de relax, sin movimiento, silenciosa y playera.

3 comentarios:

  1. Es una maravilla que haigan lugares asi aun, yo vivo también en un lugar parecido y es estupendo, besitos!

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  2. Que gozada tener esa posibilidad... Yo me acuerdo de pequeña en el pueblo de mi abuela que al atardecer sacaban todos los vecinos las sillas a la calle... menudo ambiente habia!!! Menos mal que en algunos sitios seguis manteniendo las costumbres!!!
    Besotes!!!

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