domingo, 11 de enero de 2015

UMMMM RICOS RICOSSSSS

Los guisantes son en nuestra casa como las pipas, nos encannnntan, en más de una ocasión he hablado de ellos en el blog, jejeje y de como aquí donde vivimos le llaman pésoles.

Darío como buen miembro de la familia este año a disfrutado ya a su aire con los guisantes, pues el año pasado comía, pero yo se los iba dando, tenía 7 y 8 meses, así que los dos estas navidades se han tomado unos aperitivos playeros de 10.


El nano se ha convertido en un máquina comiendo guisantes, primero abrir bien la vaina...


Elegir el gisante a comer y con los minidedillos arrancarlo...


y... a la boca, ummmmm.


Así, con una gran bolsa de guisantes a su disposición parece que no tenemos niños, jajaja más de 15 minutos se pueden tirar comiendo ensimismados en ello, después ya se ponen a jugar y van picoteando de vez en cuando, pero al sacar la bolsa de primeras siempre se sientan y allá que se ponen al vicio.


Jejejeje no hay fotos pero Miguel y yo también estábamos mano a mano con ellos, parecíamos la familia "zampa-pésoles".

3 comentarios:

  1. Guisantes así crudos??? No los he probado nunca. Cocinados los odio, pero si saben muy diferentes crudos igual me animo a probar... En mi casa nadie como guisantes nunca, jajaja!!!

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    1. Siiii, saben totalmente diferentes, son dulces dulces, eso sí, si los compras buenos y tiernos. Aquí nos encantan, te los aconsejo!!!!!!

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  2. Es verdad que sois unos fans!! Además yo nunca los como así, voy a tener que probarlos!!
    Muas!

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