domingo, 30 de noviembre de 2014

BOTES Y CHAPAS

Al escribir esta otra entrada, recordé el bote con chapas de Ernesto, así que volvemos a tener por casa mil y una chapas más dos botes de metálicos donde al caer hacen un ruido llamativo.


A Darío el agujero se lo hice un poquito más grande que a Ernesto (totalmente justo) Ernesto se adapta a todo lo de su hermano, por ello también le hice bote a él, así cada uno en su mundo y bien entretenidos.


Es gracioso ver a Darío, coge una chapa y si no le enta porque no la pone en la posición correcta, no la tuerce... simplemente la deja en el suelo, coge otra y lo intenta con esta nueva jajajaja, pensará que esa no entra??? Es curioso verlo tan ensimismado y concentrado, le gusta un montón meter y sacar cosas, así que más de una vez este juego lo entretiene un ratico.


Ahora los botes están forrados con folio de pegatina, sólo falta que se animen a decorar cada uno el suyo.

5 comentarios:

  1. Qué bueno!!!! Me encanta cuando se entretienen con estas visitas tan sencillas. Qué ricos...

    Un abrazo.

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  2. Yo se lo hice a Guisante de pequeña y fue siempre de sus favoritos. Justo el otro día lo vi y dije, mira, dentro de poco lo volvemos a sacar para la peque!!

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  3. Qué bonito es siempre ver que lo más sencillo es muchas veces lo que más les gusta para jugar.
    El otro día la peque de una amiga, con su año y medio, hacía lo mismo con la ranura de una hucha, si la moneda no entraba, no la giraba, simplemente la desechaba :)
    Un abrazo

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  4. Yo tengo bastantes chapas guardadas también esperando a que el chiqui de la casa deje de meterse cosas en la boca, besos!

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  5. Este es uno de los juegos estrellas de cuando la princesa era pequeña.... Me encanta!!!! :-D

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