domingo, 26 de octubre de 2014

UNA DECISIÓN ACERTADA

Darío es todo un titiritero, ya da volteretas en la cama y le encanta hacer el pino a su forma...


Si por él fuera la mitad del día la pasaba en posición cabeza abajo-culo arriba jajajajaja.


Pero el problema viene cuando lo quiere hacer en el sofá, pues si calcula mal allá que cae empicado hacia el suelo, no le ha ocurrido, pero podría.

¿Todo esto a qué viene? pues a que hemos decidido quitar por una temporada el sofá del comedor y poner un colchón con cojines a modo de sofá, al ras del suelo, pues entre Darío titiritero y Ernesto tendero, que se pasa media vida haciendo tiendas (muchas en el sofá) corremos el riesgo de que el peque se haga bastante daño.

Como he dicho, muchas tiendas de Ernesto las hace en el sofá, con cojines en el borde, así que un día (justo al siguiente de comentar con Miguel que "odiaba" el sofá que estaban mucho arriba y los visualizaba de cabeza al suelo minuto si minuto también) Darío se apoyó en un cojín del murete de su hermano y se fue de cabeza abajo y se hizo un buen chichón, ese fue el detonante para tal decisión.

 Estamos encantados con esa opción, pensamos que nuestra casa la debemos adaptar a las necesidades y características de nuestros peques, sí que estéticamente casi nos dio un soponcio al quitar el sofá y ver un colchón a modo de asiento,pero en cuanto a libertad y tranquilidad es tooooodo un acierto.


Los enanos de la casa eran muy dados a estar jugando sobre el sofá, reírse, abrazarse, hacerse cosquillas, tumbarse... así que ahora no tengo que estar tooodo el rato con las frases horribles en la boca: "Ernesto cuidado que el hermano es quitillo y se puede caer", "Ernesto no te pongas de pie que Darío hace lo mismo, te imita en todo", "Ernesto ¿está Darío subido al sofá?" pues si yo estoy en la cocina o en el patio Darío era experto en subirse de pie y audurrear por él o hacer el pino, cosa que me tenía en un sin vivir, a Ernesto no le dejaba casi que respirar y a mi no me gustaba nada de nada estar tan agobiada por este tema.


Ahora si que son más que felices en su sofá a medida, no más frases que les coarten, ni más chichones, si caen no es grande la altura y se lo pasan en grande ahí ¿se nota en sus caras?


Vaya par de dos tenemos en casa.

6 comentarios:

  1. Madre mía!!! Me parece una idea no buena, sino lo siguiente!!!!. Sin duda, lo más acertado. Estoy totalmente de acuerdo contigo, lo mejor es adaptar nuestros espacios para que todos los miembros de la casa estén seguros y felices.

    Seguros están ahora más sin duda, y felices... no hace falta ni decirlo... Con esas caritas sobra!!.

    Están preciosos por cierto. Qué caritas más lindas tienen los dos.
    Un abrazo.

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    1. Sii nosotros también pensamos que lo más importante es que todos estemos a gustito, seguros y felices en casa, desde el minuto cero con Ernesto hemos ido poco a poco adaptándola a sus momentos evolutivos y ahora con Darío pues lo mismo, con pequeños detalles la vida nos es más fácil.
      Besicos playeros.

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  2. Jajajaja pues estamos exactamante igual llevamos dos dias con el mismo problema y me parace que tendremos que hacer algo parecido porque sino menudo rollo, besitos!

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    1. Pues desde aquí te animo totalmente a ello, 100% encantados con nuestro sofá al nivel del suelo, antesss tendríamos que haberlo hecho jajajaja! Besos.

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  3. me parece una idea genial, para estar en un sinvivir pensando en que se caeran es la mejor solución. Los mios son bastante prudentes, aunque el sofá siempre es de lo que parece más peligroso. Lo importante no es tener la casa bonita, lo importante es que sea comoda. besos

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    1. Ernesto es super prudente y Darío tampoco es que sea mucho más imprudente, pero al jugar en el sofá pues... las caídas son muy difíciles de evitar y visualizarlas jajaja cuesta muy poco, los he visto mil veces caer y solo ha caído una vez Darío. Besos.

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