jueves, 7 de agosto de 2014

VISITANDO A LA FAMILIA

Jejeje ya hablé de que tenía entradas atrasadas y que quería publicarlas poquito a poco, madre mía esta es del verano pasado, cuando nuestro pequeño cachorrillo era un bebecito pequeño, Darío acababa de llegar a nuestras vidas y comenzábamos a disfrutar de familia al completo.

Uno de los días de verano decidimos ir en barco a visitar a la abuela de Miguel, la bisabuela de los peques y fue toda una experiencia, Ernesto ya había montado en barco (este mismo) pero era bebé, así que realmente fue en esta ocasión cuando disfrutó y experimentó su travesía marina.


Darío estuvo bien acurrucadito con mami entre los brazos y teteó un ratico, recuerdo que luego vomitó, cosa que el no suele hacer (ni de bebé, como era en ese momento) no se si fue casualidad o que el viaje no le sentó bien, pero no lloró ni nada, estuvo a gustico en brazos de papi y de mami.


Pasamos un día genial con la familia de Miguel y después a la vuelta tuvimos todo un regalo para los sentidos, nos volvimos en el barco en el momento justo del atardecer.

Vimos un atardecer precioso, puedo decir que de los más bonitos experimentados y sentidos, teniendo en brazos a mi pequeño, con Miguel y Ernesto disfrutando de las vistas y sintiendo el mar, fue todo un regalazo.



Aquí mis dos chicos en proa disfrutando de las vistas tan bonitas que nos da el Mar Menor.


Y aquí toda la familia al completo.


Relax y paz es lo que pudimos sentir a la vuelta a casa, Ernesto se quedó embelesado mirando el horizonte y viendo el sol ponerse.


Pero aún nos deparaba una sorpresa más el barco y es que tras este precioso atardecer apareció por popa una preciosa luna llena que nos maravilló a todos, no tengo fotos de ella pero recuerdo que nos quedamos embobados y la disfrutamos igual o más que el atardecer.

2 comentarios:

  1. Qué preciosidad... y qué buena compañía... ;)
    Muas!

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  2. Se ve muy bien en las fotos , es un precioso atardecer .
    Yo también me he mareado y vomitado en algún barquito de esos que se mueven mucho , ¡pobre El Niño! .

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