lunes, 11 de agosto de 2014

DISFRUTANDO DE CALLE Y DE YAYA

En verano nuestra calle cambia, se convierte en la calle de los niños, en la calle de los balones, las bicicletas, los gritos, las carreras, en la calle de las sillas para tomar "el fresco" (pues realmente poco, poco  hace en estas fechas), en la calle de las familias completas...

Es totalmente una calle típica de pueblo de playa, una calle estrecha por donde pasa un coche cada dos días y se puede estar sin problemas en ella.

Y para mis peques su mayor suerte es... que al principio de la calle está la casa de su abu y su yaya (siii, la mayor parte del verano la pasan aquí, en una casa en nuestra misma calle) , por los cuales tienen pasión y con los que disfrutan mucho. Así que de vez en cuando aprovechamos esa calle en la que podemos estar sentados en los bordillos, en las aceras o en una silla y nos ponemos a jugar felizmente y sin prisas.


Con juguetes y sillones heredados más bonito es nuestro verano; mis peques junto a su yaya construyendo rascacielos y yo feliz de verlos en la calle donde yo misma hace más de treinta años pasaba mis veranos igual.

2 comentarios:

  1. Es un lujazo tener una calle así, de verdad que sí. Muchas veces nos has enseñado los juegos que organizáis ahí y me encanta.
    Besotes!

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  2. Oooh no puede ser más bonito lo que cuentas!! no me extraña que siempre irradies felicidad la base está en lo que nos cuentas, disfrútalo guapa!

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