jueves, 23 de enero de 2014

LLANTOS

Llantos y más llantos, madre mía vaya unos días que llevamos por casa, el pobre Ernesto llegó tocado el viernes del cole y el fin de semana se le agudizaron los mocos las toses y la fiebre, así que aquí anda todavía en casa más flojillo que nada, al estar así, ya sin fiebre pero con una tos más grande que él y saber que unos cuanto están igual en el cole, hemos preferido que pase la semana descansando en casa y reponiéndose.

Antes de navidad ya le ocurrió y tuvimos mocos y toses a más no poder y el pobre Darío pues también lo cogió, pero su pediatra, que me encannnta me da mucha tranquilidad y con masajes, lavados y mucha teta (hidratación) lo pasamos y todo se solucionó.

Así que pensé que esta ocasión era igual, pero desde ayer por la mañana a demás de mil mocos Darío estaba muy muy llorón, no he sabido nunca, hasta ayer, lo que era tener un bebé o un niño llorón, no digo la palabra en tono despectivo (que mucha gente la usa y no me gusta nada de nada) pero es que el pobre no paraba de llorar, paraba un ratito y al rato un llanto que te rompía por dentro, todo el rato estuvo en brazos no más de un minuto ni en la trona ni en el suelo, que siempre pasa mucho por ahí a sus anchas, el pobre necesitaba bracicos de mamá, yo pensaba que era por los mocos y estar pachucho, pero al ver que tooodo el día estaba llorando uff me dije esto no es normal, pedí cita al día siguiente pero...

La noche ha sido un infierno para el nano, ha llorado y llorado sin parar, a mí se me pasó de todo por la cabeza (respecto a lo que podría pasarle) Miguel me hizo un ratito el relevo uff menos mal, pero el pobre Darío lo pasó realmente mal y yo de verlo así no podía conmigo, me he cansado más de verlo mal y no poder calmarlo que de no descansar. Así que ya he experimentado el tener un niño que llora y llora y la verdad es que te sientes fatal, la peor madre por no saber como calmarlo, he estado todo el día y la noche con él en brazos y paseando y ni la teta lo calmaba, de hecho ni la quería (cosa que me alarmó más).

Normal, el pobre cuando lo ha visto la pediatra tenía una infección de oído grande, grande, ella misma me ha dicho que bien por llevarlo por el llanto, pues no llora nunca, así que quería decir algo ¿tú has tenido un dolor de oído? me ha preguntado, no, le dije, pues duele muuucho, muuucho, jopé que mal lo pasó el nano, así que antibiótico al canto, cosa que no me gusta y a su pediatra tampoco, pero para estos casos está.

Y ya está muucho mejor, ya es él, el pobre estaba como un monillo encogido y en mis brazos todo el rato, ya sonríe, tetea, come y gatea ainsss que alivio dar con la tecla y verlo ser el bebote más rebonico del mundo. Ha sido un día de verlo así pero realmente puedo decir que un día horrible y muy doloroso para mí, para Miguel y sobre todo para Darío.

Al salir del médico lo bueno es que hacía un sol de escándalo y hemos podido disfrutar ya sabiendo lo que pasaba, que te deja el cuerpo relajado, relajado, ahí mismo se ha tomado la medicina y hemos disfrutado de sol.


Después de la tormenta siempre llega la calma...
y cómo se agradece la calma.

4 comentarios:

  1. Que mal se pasa cuando están tan malitos!
    Ahora a reponérse pronto, ese "solecico" seguro q ayuda!

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  2. Buuf, yo he sufrido otitis (de pequeña -al final me operaron- y una en el postparto) y es de los dolores más chungos que se pueden experimentar, arrrg! Pobrete! Me alegro de que ya esté mejor.
    Muas!

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  3. Aiiix que penita, espero que se mejoren lo antes posible, a mi esto que cuentas de llorar sin cesar y que no quieran ni teta, me ha pasado una vez con el mayor cuando cogió fiebre muy alta que hasta se desmayaba, menudo susto nos dimos, y con el bebe me ha pasado dos veces una el primer dia de la circuncisión cuando tenía 5 mesitos y luego a los 6 meses cuando estuvo algo resfriado con mocos y demás, lo pasan mal y nosotras sufrimos mucho por ellos, y dicen que el oído duele mucho con la infección, pero el antibiótico actúa rápido, ya verás, un abrazo guapa!

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  4. Qué penita cuando los ves así... Te entiendo perféctamente. Paula casi nunca llora desconsoladamente desde que nació y en los momentos en los que la he visto así, te sientes horrible por no poder hacer nada por ellos verdad??.

    Menos mal que pasó lo peor... Tenía razón tu pediatra, el oído duele mucho muuuucho. Pobrecito mío...

    Un abrazo para todos familia.

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