martes, 30 de julio de 2013

UN DÍA PIPA

Hace un par de semanicas Ernesto me sorprendió al decirme, por propia iniciativa, mientras volvíamos a casa "mami hoy un día pipa" con una voz de felicidad increíble, salió de él, es la primera vez que me expresa sus sentimientos respecto a como se lo ha pasado, siempre lo hace si se lo pregunto, si le digo ¿qué tal te lo has pasado con ...? o ¿Te lo has pasado bien hoy en la playa?... así si que comenzamos conversaciones y me cuenta qué tal, pero en esta ocasión iba cerquita cerquita mía y me coge la cara y me dijo esa frase más feliz que una perdiz, así que a mí se me cayó toicooo jejeje.

¿Qué tuvo de especial el día? pues fue como casi tooodos los de este verano, ratico de juegos con vecinos, algún mandado, ratico de playa y paseo al final del día, en esta ocasión en lugar de pasear hacia la feria fuimos en dirección contraria paseando hacia un lugar más tranquilo, que resultó ser el éxito del día y la terminación perfecta para un día de playa.

Ya de por sí el sitio tiene unas vista preciosas de luces reflejadas en el mar, estar ahí de noche en paz, escuchando el mar y los ruidos del jaleo muy muy muy lejanos es precioso.


Nos pusimos a tirar y tirar piedras, el sonido al entrar en el agua embrujaba la noche y nos encantó, tiramos muuuchas veces todos (bueno casi todos Darío aún no) y nos lo pasamos genial, hasta se nos unió un niño con el que Ernesto se entretuvo encantado.


Piedras por los aires, arriba, arriba, qué experiencia más chula y más en una noche preciosa.


Y ahora a tirar piedras como un perro, ras, ras, ras...


La vuelta a casa era larga y Ernestico estaba cansado así que pidió brazos y le propuse ir abrazadicos y en manduca... aceptó, no me lo creía, desde el verano anterior no había querido ni verla, pero ahora está encantado, en esta primera ocasión fue delante abrazadico a mí, pero ahora le encanta a caballico, a ver si hago una entrada de ello.


Para terminar la noche, mirando hacia el mar vimos...


... un castillo de fuegos artificiales, a mi me encantan y parece que a Ernesto también, los ha visto varias veces, le fascinan los colores y se queda embobado, lo único que no le gusta tanto son los sonidos tannn fuertes, pero aún así disfruta como el que más.


Así fue como al seguir andando y abrazado a mí, subido en la manduca me dijo "mami hoy un día pipa" pero es que no es de extrañar, terminar el día con un paseo familiar, en un lugar tranquilo de bellas vistas, tirar piedras al mar, ir juntito a mamá y disfrutar de fuegos artificales reflejandose en el agua es un final precioso, para un día de verano.

6 comentarios:

  1. Para mí también hubiese sido un día pipa!! Qué majo que es Ernesto! :)
    Muas!

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  2. Que bonitos recuerdos para tus niños!!! estos momentos hacen super especial la vida yo tengo un gran recuerdo de esos paseos nocturnos con mis padre y si había algún columpio al pasar mejor jaja besos

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  3. Que día más chulo! Con mi peque yo tambien uso la Manduca un montón! Es genial para los más "grandotes"!
    Besicos!

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  4. Como aprovecháis el verano!! (yo no me puedo quejar tampoco eh)
    Yo creo que fue precisamente la manduca la que hizo el día más que especial!!!!
    Un beso

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  5. Que bonito Montse! y seguro que parte de que el día haya sido genial para Ernesto es por el hecho de ir abrazadito a su mami que tanto tiempo ahora dedica a su lindo hermanito. Preciosas imágenes, besos!

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  6. No sabes lo que me alegra esta entrada!!! Que momentazo eh?? y sobre todo, me alegra que se haya animado a subir a la Manduca. Seguro que a partir de este día te lo pide más. A mi es que me pasa como a ti... hace siglos que ya la peque no se quiere subir.... eso sí, no tengo manduca, sino fular y creo que me voy a comprar una en mi próximo peque. :-D
    Me encantan las fotos.... :-D

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