martes, 5 de febrero de 2013

HACIENDO PIZZA DE CENA

Desde hace muuucho me había propuesto hacer al menos una receta al mes, con Ernesto participando en casi todo, pero como a mí me cuesta ponerme... pues no hay manera, solo hemos hecho algún que otro crepes o ayudado en el día a día (vasos de leche, echar ingredientes en la olla, llenar de agua los recipientes...) pero tenía ganas de hacer algo desde el principio hasta el final.

Así que la otra tarde nos pusimos manos a la obra, se lo propuse (pues venía una amiga a cenar y era buen momento de una pizza casera) pero estaba entretenido jugando con sus coches y me dijo que noooooo, así que comencé a hacer la masa, con la harina (preparada), el agua y el aceite, a amasar y amasar y masa lista, en esas que se quiso unir, así que separé un trocito para él, para que se hiciese una pizza especial.

Jejeje como le encanta el rodillo él super feliz, estaba más que dispuesto a manipular la masa con sus manos y el rodillo, así que largo rato estuvo con su trozo de masa, la colocaba de una manera de otra, la estrujaba, la volvía a aplanar...


Con sus manicas iba modelando a su forma y de paso experimentaba texturas, le llamó mucho la atención, pues nunca antes había jugado con masa (algo que me propongo que hagamos más a menudo).


Una vez lista la masa, a la llanda...


Y lista para ir poniendo los ingredientes, a nuestro gusto, yo lo hacía con la grande y le explicaba en la nuestra y él decía: "ahhh sí vale" y se ponía a hacerlo igual pero en la suya, estaba en todo lo suyo.

Lo primero... el tomate.


A continuación el jamón york en trocitos...


Hay que catar antes algunas cosas, para ver si están buenas....


Una vez dado el visto bueno, queeeeso por tooooda la pizza.


Y el toque final... orégano (más rico si es natural regalado por una amiga, ummmm qué sabor le da).


E aquí el resultado antes de meterlas al horno, se quedó prendado de ellas jejejeje, creo que le emocionó un montón verlas terminadas.


Y después listos para cenar, tienen buena pinta verdad??? pues ricas estaban un rato largo, no quedó nadica. Pero he de decir que esa noche Ernesto no tenía mucha hambre y apenas comió, en otra ocasión será...


Lo vi disfrutar de lo lindo en la elaboración, paso a paso, cuando yo lo hacía en un lado y él en otro se le veía super concentrado y encantado de hacerlo "él sooolo" (cómo le gusta hacerlo toodo), ha sido genial y seguro que repetimos, verlo manipular con autonomía los alimentos e ir dando forma a la comida es toooda una experiencia.

2 comentarios:

  1. mmmm nosotros solemos hacer también pizza casera almenos dos veces al mes y añun no he puesto a participar al peque pero estoy segura que si se lo propongo le encantará que ahora también está en esa etapa en que le gusta colaborar y hacerlo todo él jeje. Besitos!

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  2. Yo últimamente cocino mucho con Peque y disfrutamos un montón!
    Y vaya si tenía buena pinta la pizza!!! Ñam!
    Muas!

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