domingo, 15 de abril de 2012

UNA DE NUESTRAS TARDES

Qué gusto que da disfrutar de las tardes cada vez más largas. En esta casa somos de calle, nos luce salir y disfrutar al aire libre, así que en estas dos semanicas de vacaciones hemos estado muy callejeros.

Como ya dije hemos ido a Murcia en muchas ocasiones, pero los días que no íbamos, aprovechábamos la playa al 100%. Muchas de nuestras tardes son simplemente disfrutar de paseo y de parque, pero aunque sean así de tranquilas he de decir que son las que mas me gustan, las que mejor me encuentro (junto a mis hombrecicos) y las que más nos lucen.

Cerquita tenemos una explanada donde ponen la feria y aún así quedan grandes espacios, allí Ernesto corre para arriba y para abajo, jugando con el balón, que no es que le guste, es que le encanta.


Vaya dos deportistas que tengo en casa.


Estando jugando, a mí me apeteció un helado, podría comer helados en todo momento, me pierdo por los helados de chocolate ¿quién no? y Ernesto cuando me vio llegar con él, lo primero que  hizo fue levantar el brazo diciendo: trae para acá. Este ha sido su segundo helado, el día anterior fue la primera vez que Ernesto había probado un helado, parece raro??? pues la verdad es que con algunas cosas hemos tenido "cuidado" en dárselas, como también es el caso de gusanitos, golosinas... que todavía no ha probado, así que hemos preferido que antes se aficione a los helados que a otra "guarrería" a nuestro parecer, claro.


Con el helado disfruta, disfruta y disfruta... Lo mira, lo chupa y rechupa.


Incluso se lo pensó mejor y decidió irse a sentar, se dijo: este placer hay que saborearlo y disfrutarlo tranquilo...


Esta es la cara de felicidad al terminar, me lo dio diciendo ya no quiero más y me puso esta cara, para comérselaaaa. De todas forma no es que se hinchase a helado le dio unas tantas chupadas y chimpún, yo es que para el chocolate y los enanos soy un tanto...


Después seguimos paseando y nos encontramos una sorpresa, ¡un hormigueroooooo! Ernesto se agachó para saludar a las hormigas y se fue poniendo de muchas maneras para verlas, hasta que por último se puso a perseguir a una que se iba en otra dirección.

Me sorprende la capacidad que tienen los más pequeños de disfrutar de lo más común, de aprender y experimentar con todo.


Y acabamos, como no, en el parque de la arena, donde llegó Noa, un perro que es amigo de Ernesto, no se yo quien disfruta más con quién. Es de un compañero de Miguel y a mi nanico le encanta verlo y jugar con él.


Lo usó de tambor y el perro encantado, yo solo le decía: flojito, que Noa es un perro, no un tambor, pero ellos vamos encantados de la vida. Y luego el perro escarbando y Ernesto riéndose.


Estuvimos disfrutando del anochecer, que es una preciosidad en este parque, aprovechando el mar y los barcos y yo no me resistí  a hacerle alguna que otra perrería a Noa. Como me gustan también los perros a mí.


En este parque el anochecer es precioso, esta foto la saque también esta semana, el día de la luna llena, en otro de nuestros paseos.


Así son nuestras tardes, en familia, en la calle, corriendo, peloteando, disfrutando, jugando, llenándonos de arena... aprovechando lo cercano y descubriendo cada vez cosas nuevas.

10 comentarios:

  1. Unas tardes muy especiales.
    Y ahora que se acerca el buen tiempo podéis empezar ya con los helados caseros, seguro que a Ernesto le encantan y son una buena merienda, así, naturales.
    Besos

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    1. Maribel muchas gracias por la idea, a veces soy tan... que ni había caido, pero voy a investigar y ver como hacerlo en casa y me pondré manos a la obra, ya me veo con helados de fresa, naranja, limón, chocolate... ummmmmmmm mil gracias por tu comentario y besicos dulces y heladicos.

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  2. Montse, estas tardes en calma y buena compañía son las mejores... Me han encantado las fotografías del helado y también la del anochecer, qué preciosidad. Soy mujer de interior pero una playa desierta me fascina! Un besico.

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    1. Si que son de lo mejor, nos encanta disfrutar el anochecer en la playica. Yo no soy de interior jajja se nota, pero una playa abarrotada no puedo con ella, intentamos siempre escaparnos y buscar rinconcitos. Besos.

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  3. Qué mejor que disfrutar de estos paseos en familia y qué privilegio tener la estampa de la luna y el mar tan cerquita.
    Besos

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    1. Todo un privilegio como tú dices, yo viéndolo tan amenudo y sigo quedándome prendada. Saludicos playeros.

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  4. Esas tardes en familia son maravillosas.
    Nosotros a nuestra pequeña de 19 meses no le damos "guarrerías", ya tendrá tiempo, aunque las patatas ya se las conoce cuando vamos a alguna casa a tomar algo y ya no podemos decirla que no ;)
    Un abrazo

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    1. Son maravillosas de verdad. Y mira ya no soy la única con las chuches... Ernesto cuando ve las patatas las coge y nos las mete él en la boca a nosotros o a quien pille cerca, pero a él no, una vez de más peque le dije, que todavía no podía tomar eso, que si prefería una oliva y no se lo he vuelto a decir él solico nos las da a nosotros ????? increíble pero sí. Besicos soleados.

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  5. Yo también pienso que cuanto más tarde las chuches mejor, si aún no saben ni que son! pero la cara después de comer el helado no tiene precio jeje, y que paseis muuuchas más tardes así son las mejores. Besitos!

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  6. Pero que carita de falicidad!!!!! SI SEÑOR!!!!!!! Rico rico rico helado, ñammmm.
    Esas tardes de familia, sin el "tengo que" son lo mejor.
    Yo estoy detrás de la heladera de lidl, que no sé si ayudará para hacerlos, tengo que enterarme bien :-D Pero también quiero hacer ricos helados este verano :-D
    Que vicio, verdad???

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