martes, 17 de abril de 2012

UN DÍA HUERTANO

Hace justo una semanica íbamos camino a Murcia de esta guisa. Menos mal que en el camino Ernesto calló un ratito y así tomó más fuerzas para aguantar como un campeón el día que teníamos por delante.


El día del Bando de la Huerta es el martes de después de semana santa, es un día grande en Murcia, especial para los murcianicos y murcianicas, huele a huerta, a claveles, a morcillas, longaniza, tocino, barracas, se ven miles de zaragüelles y de refajos, de enaguas y monteras, es un día especial y se disfruta con alegría.

Al llegar lo que hicimos fue aparcar por el barrio de Miguel y visitar a la abuela, para que viese al nietecico vestido de huertano. Jajaja anda que no iba guapo ni nada y se la ganó dándole unos claveles que teníamos para ella.


Estuvimos un ratico con la abuela y con los claveles, esta es la única foto que sale Ernesto al completo, vestido con el fajín en su sitio.


Y después camino al parque, donde habíamos quedado con los amigos para pasar el día, comer y aprovechar del buen tiempo, que al principio no parecía tan bueno pero luego se puso genial. En este camino nos encontramos cosicas típicas, un fogón para hacer longanizas y salchichas (en pleno parque) una barraca tirada por un tractor preparada para el desfile y los carros de los supermercados "tuneados" para la ocasión.


Elegimos un parque para pasar el día, como el año anterior (el primero de Ernesto) y así los peques podían disfrutar, correr, jugar, tirarse y explayarse.


Aquí a Ernesto ya se le salía la camisa, comenzaba la operación "desastre de traje" jajaja nadie dura este día con el traje impoluto, por lo menos yo no conozco a nadie, poquito a poco nos vamos transformando, con lo majos y "apañaos" que salimos todos de casa.


Este es el principio en familia, con nuestros trajes, chalecos y claveles.


Este día también fue genial porque estuvimos con un amiguico más que especial, el hijo de una de mis mejores amigas, que vive lejos, es un murcianico-maño y no lo podemos disfrutar tooooodo lo que nos gustaría. Me encanta verles juntos, poquito a poco van haciendo más migas, con el tiempo cada vez espero que esta amistad crezca más y más y más.


Mi nanuco disfrutó a lo grande del día, el parque es enorme, él para arriba y para abajo, parque para un lado y para otro, estaba más que bonico con su clavel en la mano, jajaja estaba auténtico. Ya hacía tanto calor que le quité el chaleco y la camisa, estaba sudando un montón de todo los paseos que se daba.


Y para reponer fuerzas... nada mejor que una paradica a comer, pasta con nata. Nosotros este día nos preparamos la comida, bocadillos y la bebida y así no nos preocupamos por buscar nada más.


Después un poquito de sandía fresquita, que entra muyyy bien.


También tuvo un rato de relax, jugando él solico con sus coches, su nueva pasión, se quedó un gran rato en una sombra jugando en su mundo.


Pero después se fue a la zona de juegos y se unió a los primeros que pilló, eran más mayores, como siempre, e hizo buenas migas, jugaron largo rato con la arena.


Y ya más agustico y con la barriga llena, otra foto en familia, para guardar el recuerdo del día.


Lo que le faltaba a Ernesto para rematar el día fue una tamborada, nada más oír tambores, me cogió de la mano y me arrastró hacia el sonido, jejejejeje llegamos los primeros, la fotografía lo corrobora y eso que estábamos lejos, pero mi peque tiene una adicción a la percusión.


Al momento ya estábamos rodeados por muuuuchos huertanic@s, teníamos que ir acercándonos cada vez más, porque nos iban quitando visión.


Tuvimos la suerte de que conocíamos a uno de los que tocaban, así que al terminar lo saludamos y Ernesto disfrutó de tambor un ratico.

En la última foto de estas tres, se ve la mancha en el culo, de vino, jejeje no hay zaragüel que se precie, que este día no acabe manchado de vino o de césped.


Y más disfrutar del tambor, ahora sin baquetas, con las manos.


Hacia las siete nos fuimos a casa de la abuela a dormir una siestecica, que íbamos muuuuuy cansados, a Ernesto lo cambié y al despertar, pasaban por debajo algunas de las "carrozas", caballos... del desfile, así que nos bajamos corriendo y pudimos verlos muy cerquita.


Y por último fuimos a ver a unos amigos y a tomar algo en su casa, para terminar el gran día murciano. He de decir que este ha sido un gran año, me a gustado especialmente, Ernesto se lo a pasado a lo grande y hemos estado entre amigos y ha sido genial.

6 comentarios:

  1. Ay que se me saltó alguna lagrimilla!
    Viva el bando de la huerta!

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  2. Jajajaja, qué diertido está tocando el tambor. Chulísimas las fotos!

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  3. Que bien os lo pasasteis... y que guapo está Ernesto!!!

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  4. Pero que entrada más bonita, y sobre todo, que maravilloso día!!!
    Ernesto está guapísimo, un traje muy currado mamá. Si señor, los tres la mar de guapos y de preparados.

    Que le guste la percusión... por alguna foto que he visto en tu Blog, creo que el papá tiene algo que ver no??

    Yo estoy como tú, disfruto mucho viendo a mi pequeña jugar con los hijos/as de mis amigas. Es algo especial, verdad??
    Ojalá nuestros pequeños se lleven bien con los hijos de nuestros amigos... trabajaremos para que sea así.

    Bicosss

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  5. Pues mira que gracias a ti conozco cada día más de esta fiesta popular, y es que a mi las tradiciones de los pueblos me encantan. Todas las comunidades tienen sus fiestas especiales y sería precioso poder conocerlas todas, como sería genial poder hablar todos los idiomas de nuestro multicultural país.
    Ernesto estaba especialmente guapo y tan feliz con su bombo, con sus coches, con su sandía....Madre mía, que día tan completo.

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  6. QUé entrada tan bonita, qué bien lo pasasteis los tres!! Ernesto está guapísimo vestido, la foto que está al completo es preciosa!! Me ha encantado leerte! Un besico.

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